Información para pacientes

Encuentra la respuesta a muchas de tus dudas relacionadas a la salud mental. Las publicaciones están escritas por profesionales de la salud mental y dirigidas para los pacientes o los familiares de pacientes que padecen alguna enfermedad.

¿Por qué es importante el seguimiento cercano con el psiquiatra?

Sin duda, en todas las especialidades médicas, tener un seguimiento del tratamiento y de la enfermedad a tratar es extremadamente importante.

Seguimiento

Pero en psiquiatría esto lo es aún más, por varias razones que te enumero a continuación.

1. Monitorear los efectos secundarios de los medicamentos indicados.

Pongo esta razón en primer lugar, porque creo que es de los temores más grandes que tienen los pacientes cuando de medicamentos en psiquiatría se trata. A pesar de que absolutamente todos los medicamentos tienen efectos adversos (y esto incluye los utilizados en tratamientos alternativos, como los de herbolaria), en esta especialidad es en donde mayor temor he visto.

Por un lado, hemos visto en algunas películas o en series de televisión (La casa de las flores, Inocencia Interrumpida, Atrapado sin salida, etc) en donde muestran a personas con tratamiento farmacológico psiquiátrico como adormiladas, enlentecidas o incluso con la mirada perdida, como desconectadas.

Por otro lado, hay mucha información en internet que contribuye a desinformar sobre los medicamentos, exagerando experiencias personales y presentándolas como evidencia rigurosa, pero que carece de alguna base científica y es simplemente mera opinión personal.

Todo esto contribuye al miedo de tomar medicamentos. Esto, sin mencionar que algunas enfermedades mentales se presentan también con síntomas físicos, como sudoración, palpitaciones, etc.

Medicamentos

Entonces el psiquiatra que te indicó el tratamiento, es el indicado para ayudarte a discernir si lo que sientes es efecto secundario del medicamento o debido a la enfermedad que padeces, y más importante aún te dirá qué hacer al respecto: si suspenderlo, o ajustar dosis, o simplemente esperar, pues muchas veces los efectos secundarios pueden desaparecer con el tiempo.

2. Vigilar interacciones de medicamentos.

Aunque en la consulta en la que se decidió empezar el medicamento, el médico ya investigó qué otros medicamentos está tomando (incluyendo suplementos nutricionales, o “naturales”), en el curso del tratamiento (que generalmente es a largo plazo) es posible que el paciente se vea en necesidad de tomar otra cosa, por ejemplo, para un simple resfriado.

El médico debe considerar entonces qué interacciones se pueden presentar y notificarle al paciente qué esperar, o incluso ajustar tratamiento si llega a ser necesario.

3. Ayudarte a distinguir síntomas de reacciones normales

Emociones

Cuando has padecido una enfermedad de las emociones, es posible que te sientas un poco inseguro sobre si estas nuevas emociones que vas sintiendo en el día a día son normales o son parte de la patología.

Tu médico tratante te irá ayudando en el proceso a que tú vayas identificando y reconociendo cuando tus emociones son normales o cuando se originan de la enfermedad, al igual que cualquier otro síntoma.

Por ejemplo: una persona que ha padecido ansiedad puede sentir síntomas físicos como palpitaciones, sensación de mareo y sudoración cuando se enfrenta alguna situación de miedo, como si se sube a un juego mecánico. Estas sensaciones en ese contexto serían normales. Sin embargo, si tuviera los mismos síntomas a la mitad de un día normal de trabajo, sin desencadenante, entonces no.

Por eso es bueno el acompañamiento durante la patología para ir redescubriendo y entendiendo las sensaciones y emociones, y también recibir educación sobre el padecimiento.

4. La suspensión del tratamiento

Hay algunos medicamentos que pueden ser suspendidos inmediatamente, pero hay muchos otros que no. Lo mejor es que durante el proceso de disminución y posterior suspensión del tratamiento continúes el seguimiento para que te indique el mejor esquema de disminución de acuerdo a tus características individuales pues, aunque hay lineamientos generales, tanto el tratamiento como la suspensión de los fármacos debe de ser individualizada en cada persona.

La mejor persona para decirte este esquema es el médico con el que iniciaste el tratamiento y qué te ha conocido a lo largo de todo este proceso.

Como puedes ver, el tratamiento de la enfermedad mental no es exclusivamente empezar el medicamento y mantenerlo durante un tiempo. En el tratamiento de las enfermedades mentales, el acompañamiento y seguimiento durante todo el proceso es de fundamental importancia para lograr el éxito del mismo y mantener la remisión por largo plazo. Si no sabes con qué especialista de salud mental acudir, revisa este artículo.